Alters. ¿Qué son?

Article by - junio 2, 2019

Antes de hablar de “qué son” hay que aclarar bien qué es la identidad en todos los humanos.

Toda nuestra experiencia, lo que vivimos, lo que pensamos, lo que percibimos, está siendo todo el tiempo integrada. La identidad no es un lago con la misma agua estancada todo el tiempo. Es un río que está en constante cambio, y lo que conocemos que es nuestra identidad es apenas la superficie.

Cuando existe un trauma, es decir, un evento tan difícil de asimilar (en la analogía, podríamos imaginar una gigantesca roca que sobrepasa los bordes del río), la mente no puede integrar el evento y lo que esté relacionado a él. Si estos traumas suceden mucho tiempo, la identidad permanecerá dividida. El río se convertirá en varios ríos más pequeños, algunos alejándose del camino original.

Alter significa “estado alterado de consciencia” o “consciencia alterna“. Es una forma de referirse a las identidades resultantes en un Trastorno Disociativo Complejo como el TID y el OTDE.

Un mismo individuo, con experiencias tan distintas y complejas que se experimenta a sí mismo como varios individuos. Todos estos alters, en conjunto llamado sistema, forman lo que es la personalidad completa de la persona.

Las personas también se refieren a sus alters como identidades, partes, partes disociadas, personas, “yoes”, voces, facetas, multiplicidad, etc.

Características de los alters

LOS ALTERS PUEDEN

  • Ser de diferentes edades, mayores o menores que la edad del cuerpo
  • Diferente género del cuerpo
  • Tener diferentes nombres, o no tener nombres
  • Tener incapacidades o dificultades que los otros no tienen (menor habilidad motora o incapacidad de hablar)
  • Tener diferentes roles o funciones relacionados al trauma o a la vida diaria
  • Tener diferentes percepciones de si mismos en cuanto a físico, como tener diferente color de piel o cabello, altura… etc
  • Diferentes recuerdos
  • Diferencias psicobiológicas como reacción a medicamentos, presión arterial, ritmo cardiaco de reposo, alergias
  • Diferentes habilidades aprendidas
  • Experimentarse como fuera del cuerpo
  • Dejar de percibirse o no responder durante un tiempo
  • Cambiar de roles, actitudes y aprendizajes
  • Perder habilidades
  • Entremezclarse unos con otros
  • No saber quiénes son
  • No sentir emociones o dolor
  • Tener recuerdos opuestos a los otros (uno recuerda haber tenido un carro azul, otro recuerda que era rojo)
  • Aprender
  • Integrarse espontáneamente
  • Dividirse en más partes
  • Tener su propio sistema de alters (aunque esto solo sucede en sistemas polifragmentados)
  • No tener recuerdo del trauma
  • Estar basados en otras personas reales o no, personajes ficticios, animales u objetos
  • Conocerse entre sí. Tener diferentes tipos de relaciones entre sí
  • Agrederse mutuamente
  • No ser capaces de tomar el control ejecutivo
  • Tener sentimientos afectivos hacia otros del sistema u otras personas
  • Aparecer o emerger durante el tratamiento

LOS ALTERS NO PUEDEN

  • Morir (son parte de la persona, mientras el cuerpo siga vivo, siguen ahí)
  • Dejar de existir. Pueden no percibirse durante un tiempo.
  • Desaparecer o inducirse con medicamento
  • “Extraerse del cuerpo” 
  • Pasarse de un cuerpo a otro o “contagiarse”
  • Elegir qué características toman
  • Tener super poderes
  • Tener habilidades espontáneas inexplicables
  • Estar “permanentemente al frente” o “bloquear permanentemente a otro” (los sistemas están en constante cambio)
  • Borrar deliberadamente memorias específicas de otros alters
  • Matar a otros alters (pueden ser violentos y simular un asesinato, pero no morir)

Los alters incluso pueden demostrar diferentes resultados en exámenes de neuroimágenes.

Segundo, switches (cambios) visibles de una personalidad distinta a otra son infrecuentes: “los cambios visibles de un alter a otro probablemente está en el rango más bajo de fenómenos frecuentes del TID.

– Dissociative Disorders. DSM-V and beyond.

Es útil aprender la teoría más desarrollada para entender por qué se crean y mantienen los alters. Puedes leerla aquí.

Algo importante que hay que aclarar es que todas las partes de la persona, todas las identidades, incluyendo “la original” (un concepto incorrecto) o mejor dicho el host o anfitrión, son alters. Es decir, el host, o lo que se entiende como “original” (la identidad que está más tiempo en control) es también un alter. Por lo tanto, el concepto de “identidad original” no habla de un alter existente, sino de un estado mental anterior al trauma en el que los estados del Yo funcionaban cohesivamente sin barreras amnésicas.

Tipos de alters

Todos los alters son únicos en el sentido en el que fueron creados a partir de una combinación de material disociado y el rol que necesitaba ser llenado.

Podemos definir dos tipos de alters principales en la teoría de disociación estructural. La Parte Aparentemente Normal y la Parte Emocional que explicamos aquí.

La Parte Aparentemente Normal es aquella que se separa del trauma para poder seguir con la vida diaria, con el apego al cuidador, el cuidado de otras personas y obligaciones diarias.

La Parte Emocional es aquella que sostiene las respuestas de emergencia, la que se encarga de sobrevivir cuando llegue la amenaza.

Una persona integrada (sin trauma ni partes disociadas) puede seguir con su vida diaria, actuar en caso de emergencia, relajarse si fue falsa alarma, y seguir con su vida diaria. Sabe identificar una emergencia. Puede relajarse y sentirse a salvo y siempre sostiene un sentido del yo contínuo y flexible. Si se siente en peligro, es capaz de auto calmarse para tomar decisiones.

Una persona no integrada (con trauma y partes disociadas) no siempre estará consciente del peligro, y al mismo tiempo se sentirá siempre detrás de un peligro silencioso, sus respuestas de emergencia son más automáticas, pierde noción del tiempo y de si mismo, no consigue relajarse si fue falsa alarma, y a menudo está siempre esperando que la amenaza se presente. Podrá seguir con su vida diaria, ocasionalmente con menor funcionalidad, evitando ciertas circunstancias consciente o inconscientemente.

En los trastornos disociativos complejos, las PAN y PE son numerosas y se encargan de tareas básicas de supervivencia por separado. Si crecen separadas, se vuelven más complejas y con tareas muy únicas y diversas.

Roles / Funciones

¿Qué es un rol? Lo definimos como el “trabajo” o la “función” de un alter. En un niño sin trauma, los estados del yo (como mencionamos los niños nacen con diferentes estados del yo según la teoría) tienen funciones específicas como buscar al cuidador, explorar el mundo, alimentarse, descansar, pedir ayuda etc. Estas funciones están sujetas a lo que llamamos Sistemas De Acción, que son patrones primitivos que indican al cuerpo lo que se necesita en cada momento.

Los roles de los alters inician de aquí, y conforme las necesidades del niño van apareciendo, nuevos roles se crean.

Encontramos 5 roles principales en los sistemas TID.

Protectores. Son alters que protegen el cuerpo, el sistema, al host, al núcleo, a otros alters, a los alters más vulnerables, e incluso protegen secretos. Pueden decidir tomar el lugar de otro para recibir daño

Anfitrion. (Host en inglés). Es el alter que está más presente. Usualmente es quien lleva el nombre original (aunque no necesariamente fue el primero en existir). En general hay uno o dos, pero pueden existir más dependiendo de los cambios y tamaño del sistema. Son quienes van a terapia y llevan la vida diaria y usualmente tienen poca memoria del trauma. Cuando un anfitrión enfrenta mucho trauma por sí mismo, es posible que se retire para que otro tome lugar de anfitrión, al menos en lo que se recupera.

Persecutores. Son alters que hacen daño al cuerpo, al sistema, al host, al núcleo, a otros alters, sabotea su progreso en terapia o incluso puede ayudar al abusador del sistema. Es importante recalcar que no los hace “malos”, sino que están reaccionando a situaciones que el resto del sistema no ha logrado resolver. Suelen cargar emociones difíciles que otros alters no pueden manejar. Son un tipo de protectores extremos, aunque sea paradójico. Para entenderlos, hay que entender los conflictos con los que crece un niño que debe mantener un apego con su abusador.

Niños o Infantes. Son alters jóvenes, menores de 13, algunos pueden tener meses de edad. Suelen estar atascados en esa edad o crecer muy lentamente. Pueden o no tener memoria del abuso o memoria del paso del tiempo (saber que el cuerpo ya creció). Suelen estar desesperados por apego o aterrorizados por él. Algunos les llaman “pequeños” de cariño.

Núcleo. Son la identidad que el cuerpo “ha intentado proteger“. Puede o no ser el anfitrión. Podríamos decir es el primer alter en existir. Pero no todos los sistemas identifican a uno. Sin embargo este término suele usarse para no usar el término “original” (todos los alters forman la persona original), y para recalcar que el “anfitrión” puede cambiar y no necesariamente es quien ha estado presente toda la vida.

Tipos de alters

Además de los anteriores, hay otros tipos de alters que pueden o no estar presentes en un sistema.

  • Protectores peleadores.
  • Protectores sexuales
  • Protectores de huída y escondite
  • Retenedores de Trauma.
  • Cuidadores de alters infantes.
  • Gatekeepers o Guardianes. los que controlan los cambios / switches.
  • Introyectos
  • Fragmentos
  • Cuidadores internos / Ayudantes internos
  • Organizadores
  • No-humanos
  • Mudos / ciegos
  • Caparazón
  • Caídos, fantasma, muertos (estuvieron a punto de morir y creyeron haber muerto, no vuelven a salir mas que para aportar sus recuerdos)
  • Militares
  • Observador/experimentador

Además pueden crearse roles específicos para una situación como sordos o mudos (para evitar escuchar o contar) o Limpiadores de heridas.

Acá explicamos algunos:

Introyectos. Son representaciones internas de personas reales, personas famosas, personajes, cariacturas, animales u objetos con los que el niño haya tenido contacto durante eventos críticos. La introyección es una parte normal de la evolución mental de los niños. Es decir, un niño saludable con una buena relación con su madre, es capaz de introyectar una representación de su madre para autoconsolarse en su ausencia. Sin embargo, el trauma complica y distorsiona este proceso, evitando que la introyección sea útil, con sentido, evolutiva, controlada o integrada. Se dice que los persecutores posiblemente son introyecciones del abuso.
Lamentablemente, se sabe que hay grupos o cultos de abusadores que “inducen deliberadamente introyectos” en los niños por medio del trauma. Hay ejemplos documentados de introyectos de libros para niños (Alicia in Wonderland. A Wrinkle in Time. Peter Pan. La Bella Durmiente).
En la comunidad de pacientes se conocen dos tipos de introyectos: factives y fictives
Factives: “Fact” es un “hecho” o “verdadero”. Es decir son personas reales, desde familiares, amigos, abusadores, o personas conocidas o famosas.
Fictives: “Fiction” es ficción. Es decir son personajes ficticios.

Fragmentos. Son alters muy limitados en su rol y funciones. No son capaces de evolucionar o aprender a menos que sean integrados por otro alter. En la comunidad se conocen dos tipos de fragmentos
Fragmentos con propósito especial. Son partes que solo saben hacer una cosa y no van más allá. Como limpiar heridas. Lavarse las manos. Caminar a la escuela.
Fragmentos de memoria. Sostienen una parte limitada de un evento y/o sostienen una emoción específica de ese evento.

Ayudantes Internos / Internal Self Helper. Son alters de apoyo y sanación. Suelen tener un entendimiento de otras partes, el sistema, la vida diaria, y pueden tener la habilidad de explicar a personas exteriores cómo funciona, como el terapeuta. Pueden ser los que hagan las reglas, busquen ayuda, detengan los intentos suicidas y ayuden a controlar a los persecutores. También se conocen como administradores. Si no existe uno en un sistema, en terapia se puede aprender/enseñar a una parte voluntaria para aprender y tomar este rol. Usualmente los protectores principales o aquellos que tengan menor amnesia y mejor auto manejo emocional.

No Humanos. Resultado de disociación severa; “construidos por la ‘lógica’ del sueño o trance”, y pueden estar fuertemente influenciados por la cultura, el ambiente o el abuso. Pueden tomar cualquier forma y pueden llegar a no creer estar en un cuerpo humano. El trauma prolongado, severo y deliberado del abusador puede hacer sentir al niño que ya no es humano. Pueden ser resultado de un trato literalmente inhumano; ser tratado como perro, ser tratado como un robot. Algunos se consideran como seres espirituales, “oscuros o de luz” (demonios o ángeles), debido a persuasiones coercitivas del abusador. Algunos llegan a identificarse con objetos inanimados como estatuas, muebles o utilería.

Suicidas. Son partes que posiblemente han sido separadas por contener deseos e ideas suicidas muy fuertes y su capacidad de influenciar a las otras. Estas partes suelen no saber que comparten el cuerpo con otras partes, o pueden saberlo y desean acabar con otras partes “por completo” eliminando el cuerpo (pueden o no creer que seguirán existiendo cuando el cuerpo haya sido eliminado). Usualmente los persecutores tienen tendencias o ideaciones suicidas. Pero también hay alters suicidas muy pacíficos y “razonables”, pero que han perdido todo ánimo, energía y motivación para continuar. Alrededor de un 70% de pacientes de TID han tenido al menos un intento de suicidio (DSM-V)

Observadores / Experimentadores: Resultado de una disociación paralela. Frecuentemente son “gemelos”. Los alters observadores pueden ver el evento traumático desde una distancia segura como una experiencia extracorporal. Sin embargo, también hay una parte que está viviendo el evento traumático. Es un evento documentado (Fromm, 1965) y “ha sido referido por víctimas de abusos sexuales infantiles” (The Haunted Self).

Sexuales. Ya sea partes protectoras sexuales o “promiscuas”, pueden haber sido creadas para soportar el abuso sexual o los sentimientos, emociones y sensaciones relacionadas a la actividad sexual, vida sexual, reproducción sexual o funciones sexuales. Algunas partes han tomado la postura de “buscar y disfrutar” de actividades sexuales promiscuas, riesgosas o con el abusador como un intento de “controlar lo inevitable”, de recuperar poder, de manipular o de castigar a otras partes.