Síntomas y señales

Article by - enero 28, 2019

Los criterios diagnósticos son claros, pero realmente no indican toda la experiencia subjetiva y solo mencionan de manera abstracta lo más básico que conforma el Trastorno de Identidad Disociativo.

Aunque los alters (partes disociadas) son el factor más característico del TID, no es sencillo identificarlos como tal. Es posible que la persona no esté enterada de que sus síntomas están relacionados a partes disociadas, en especial porque jamás se enseña que es posible en la disociación estructural que haya partes disociadas que interfieren en la vida.

Recordemos que hay varios trastornos en la teoría de disociación estructural que tienen partes disociadas. Sin embargo, el TID es el extremo del espectro, el más difícil de diagnosticar y tratar.

Cuantos más indicadores estén presentes, es más probable que la disociación se acerque más al tercer grado, donde está el TID.

Los indicadores siguientes son reportados por la gran mayoría de pacientes con TID.

  • Principalmente debe existir amnesia severa, puede ser de elementos traumáticos o de vida cotidiana o eventos muy específicos, que no sea explicada por un olvido ordinario.
  • Además debe tener puntaje alto en la escala de experiencias disociativas.
  • Otro factor importante es el apego desorganizado, aunque este sale a flote después de un tiempo en terapia. El apego desorganizado puede descubrirse al indagar más sobre la relación con los cuidadores primarios en la infancia del paciente.
  • Fugas disociativas. No todos los casos lo presentan, pero sí los casos más graves. Esto facilita mucho el diagnóstico.
  • Si la persona es adulta, un largo historial médico y psiquiátrico de muchos tratamientos que no funcionan.
  • Historia de trauma severo en la infancia.
  • Trastornos somáticos ligados a los disociativos, dolores inexplicables, problemas físicos, variados e inexplicables.
  • Dolores de cabeza importantes
  • Escuchar voces dentro de la cabeza que no se perciben como pensamientos propios. No todos los pacientes con TID escuchan voces pero sí una gran mayoría.
  • Encontrar ropa u objetos comprados que no se recuerdan haber comprado, pero nadie más pudo haber comprado.
  • Múltiples diagnósticos psiquiátricos.
  • Ser llamado por nombres que uno no reconoce, o que personas desconocidas te hablen como si te conocieran.
  • Perder tiempo“. Es decir, perder minutos, horas, o días, que nunca pasaron. Hoy es lunes en la tarde, el momento siguiente es miércoles en la noche, y no se tiene recuerdo de lo que pasó en ese momento perdido.
  • Flashbacks o memorias corporales. Es decir, recuerdos vívidos, sean visuales, auditivos o sensoriales. Pueden experimentarse tan reales como alucinaciones.
  • Autolesiones e ideaciones suicidas.
  • Miedo a ciertas emociones por el temor a “perder el control”.
  • Diferentes tipos de escritura. Escritos que no se recuerdan haber hecho. Incluyendo listas.
  • Contradicciones demasiado aparentes que no son concebidas ni reconocidas. “¿Vienes por mi?” Momentos después “¿Por qué has venido? No, no te pediría que vinieras, ¿por qué viniste?”
  • Repentinas incapacidades. Ejemplos: repentina incapacidad de moverse, de caminar, de hablar, de utilizar habilidades como cocinar, andar en bicicleta, escribir, usar la computadora.
  • Acciones o pensamientos intrusivos. Igual que pensamientos y deseos que no se sienten “propios”. 
  • Voces persecutoras que amenazan y acosan y ordenan acciones autodestructivas.
  • Escuchar voces de niños, lloriqueos de niños, risas de niños.
  • Trance disociativo.
  • Ataques de pánico frecuentes, que llevan al paciente a evitar cierto tipo de situaciones.
  • Un historial de familiares con trastornos disociativos u otros trastornos mentales severos.
  • Experiencia de alteraciones de identidad.
  • Intacta prueba de realidad.
  • Falta de sintonía con el discurso y las emociones. Relatar un evento traumático sin emoción alguna o con risas. O como una paciente llorando “De verdad, es que no me siento triste”.
  • Tendencia a la evitación, aislamiento, excesiva complacencia a los demás e intensas emociones de culpa y vergüenza.
  • Distorsiones en el tiempo, el tiempo va demasiado lento, luego demasiado rápido, lapsos de tiempo, dificultad para entender el tiempo o calcularlo.
  • Otras personas notan cambios en la conducta
  • (Poco frecuente) el paciente usa pronombres en tercera persona o primera persona plural.

Si identificas muchos de estos síntomas y/o señales, acude a un profesional de la salud mental.