Quienes somos

QUIÉN MANEJA ESTE BLOG

Una paciente muy informada.
No soy profesional de la salud mental (aún!). Soy una paciente de TID dispuesta a educarse para poder ayudar a otros a entender los trastornos disociativos. Principalmente pacientes, familiares y profesionales aficionados.

Creamos el sitio de longsoulsystem.com donde sintetizamos y reunimos información, creamos videos en YouTube, publicaciones gráficas e infográficas para redes sociales, damos pláticas y creamos grupos de apoyo e impulsamos el diálogo sobre trauma y disociación.

Hemos iniciado la carrera de psicología como segunda carrera para llevar el diálogo a donde más hace falta: en el ámbito clínico, con los profesionales que atenderán a las personas con trauma complejo.

Estos son los recursos y libros con los que estamos documentados

Objetivos

Nuestro objetivo principal es que más personas consigan tratamiento y apoyo emocional, familiar, social e institucional a través de la divulgación respecto a cómo se presenta, cómo se ve, cómo se vive, cómo se trata, y eliminando el estigma.

¿Nuestra historia?

Llegué a terapia a los 6 años, y al psiquiatra a los 11 años debido a «un cambio radical» que mamá y los familiares notaban. Este cambio radical incluía problemas de memoria, atención, gustos, irritabilidad, depresión severa y alucinaciones auditivas y táctiles. Se nos diagnosticó con muchas cosas. Nuestro EEG mostró una vez un patrón normal por el rango de edad (13 años) pero al año siguiente (14 años) mostraba un patrón anormal de ondas theta lentas y agudas, parecían ondas epileptiformes. En nuestra tomografía se veía algo extraño del lado izquierdo, pero no teníamos dinero para la resonancia y nunca la hicimos. Se hablaba de despersonalización, pero como algo normal en la depresión mayor.
Ante las ideaciones suicidas, la decisión fue medicar, lo que empeoró la memoria, la atención y la lucidez. «No quieres que te internen» decía el psiquiatra, y lo repetía en la terapia de grupo de adolescentes «border» (Trastorno límite de la personalidad o Borderline). Nos retraímos más y más.

Pero no podía entender. No entendía nada del mundo. Todo era poco real, lejano, vacío. Lo único real eran los dolores extraños en el cuerpo y el pecho. Me desmayaba seguido, despertaba en enfermería, pensaron que era porque no comía, pensaron que era un Trastorno de la Conducta Alimentaria, porque era «típico de niñas adolescentes». Sí había elementos de un TCA, pero yo nunca lo supe, porque no era yo. También ansiedad social, trastorno evitativo de personalidad, trastorno de ansiedad generalizada con crisis de pánico con agorafobia. No podía salir de casa, a duras penas salía a la escuela (donde los problemas de memoria aumentaban). Bipolar? Borderline? Depresión Psicótica?

No recuerdo haber hablado de las voces con nadie, excepto cuando no sabía que las voces solo las escuchaba yo, lo que era raro para las personas porque, también pensaban que a veces tenía problemas de oído. Me hicieron exámenes de oído y tenía un buen oído… aunque creo que a veces me imaginaba el pitido del exámen de oído, me dijeron que estaba bien.

Fue un largo camino lleno de pastillas, diagnósticos, especialistas, grupos, terapias. Ir y venir de tratamiento. Abuso y negligencia.

Yo era como un barquito que navegaba cualquier persona menos yo.

Después de mucho esfuerzo, terminé la carrera de Animación Digital porque me gustaban los videojuegos, porque fueron mi bote salvavidas, junto con el libro que inicié a los 15 años. Y en cuanto pude salí de casa para tratar de buscar trabajos en videojuegos.

Empecé a mejorar cuando cambié de ambiente, pero me enfrentaba a un mundo neurotípico muy diferente a mi mundo neurodiverso. No era fácil funcionar bien o al ritmo que me pedían muchas veces. Seguía en terapia y con medicación.

Me fui aún más lejos para perseguir un trabajo de gameartist, pero la exigencia era mayor, mi asilamiento mayor, la exposición social mucho mayor (0 cubículos, era un cuarto enorme con 60+ personas como maquiladora). Volvieron los problemas de memoria y volví a tener ausencias y pseudo convulsiones, no podía moverme por unos momentos.

En esa época yo sabía bien que me acompañaban unos seres que yo decía «mi angelito» y «mis personitas». Gente cercana a mi sabía de ellos pero nunca supe explicar qué eran exactamente. Mi funcionamiento mejoraba cuando me organizaba con ellos y nos poníamos de acuerdo de quién hace qué. Y empeoraba cuando trataba de ignorarlos y hacer las cosas a mi manera. No sabía por qué y no tenía ni con quién hablar de ello.

No fue sino hasta los 28 años que encontramos las palabras claves «disociación», «trauma complejo», «trastorno de identidad disociativo». Fue difícil encontrar un profesional que supiera del tema. Fui a la primera terapeuta que vi accesible, y fue la primera persona a la que le expliqué «tengo estas voces conmigo que me ayudan a funcionar pero tengo miedo, estoy perdiendo el control, temo perder mi trabajo por el que luché tanto». Acto seguido, me mandó al psiquiatra, quien me dio antipsicóticos. Los cuales me rehusé a tomar, porque ya los había tomado antes y tenía menos control cuando lo hacía. Además, mi síndrome de piernas inquietas, otro de mis grandes problemas en ese momento, podría empeorarse con antipsicóticos.

Tuve que renunciar al trabajo y regresar con un psiquiatra que me dio la mejor combinación de medicamentos que he tenido en la vida, uno que tenía experiencia también en infancias traumáticas. Me envió a un terapeuta que además, tenía experiencia en sexualidad diversa, abuso y trauma infantil. 

A los 29 por fin fuimos diagnosticados con TID y se abrió un mundo de posibilidades, de entendimiento, de autocompasión. 

Pero perdimos muchos años. No debería ser tan difícil mencionar el TID en consulta, no debería causar tanto miedo hablar de «voces» por miedo a que los quieran silenciar inmediatamente con antipsicóticos (Anabel González, 2010). No debería ser TAN tabú hablar de voces, de trauma, de abusos, de peleas internas, de flashbacks. La solución no debería ser ignorarlo o silenciarlo. No debería necesitar tanto esfuerzo personal para buscar ayuda. No debería ser motivo de verguenza y miedo decirlo a tus seres queridos. No debería, nadie, compararte con Split. 

No tenemos una «Bestia», ni un asesino como la película «Psycho». No tenemos un Mr. Hyde. 

Solo queremos funcionar sin dolor y sin verguenza.

¿Por qué «Long Soul System»?

Es el nombre de nuestro sistema (conjunto de alters) que elegimos.

Long Soul (Alma Larga) fue parte de la mitología del mundo que empezamos a crear para dar sentido a nuestra existencia. Explicaba la sensación de deslizarse fuera del cuerpo, explicaba la perspectiva de túnel y de que había varias almas dentro de una por lo que tenía que expandirse a los lados.

Muchas veces los pacientes crean nombres para referirse al conjuto de las identidades. El sistema de Truddi Chase se llamaban a sí mismos «Las Tropas» (the troops), el sistema de Joan Frances Casey se llamaba «La Parvada» (The flock). Esto para dar un sentido de comunidad, organización y trabajo en equipo.

Aquí referencias en libros sobre el uso de la palabra «sistema»

Decidimos llamar este proyecto con el nombre de nuestro sistema porque:

  • Queremos dar a entender que quien maneja el proyecto es también un paciente (no un profesional aún, ni una entidad, ni una institución)
  • Queremos apoyar en la visibilidad teniendo de nombre nuestra señal de multiplicidad
  • Existen actualmente muchas otras personas con TID que tienen blogs, cuentas, canales y páginas dedicados a la divulgación y sus propias experiencias, muchos de ellos con el nombre de su sistema. Así será más fácil de identificar para los pacientes cuando se encuentren con un blog o cuenta terminando en «system«.
  • No quisimos adueñarnos de un dominio con un nombre de un trastorno porque no somos profesionales (aún)

MOVIMIENTO Y CAMPAÑAS

Estos son proyectos que hemos iniciado o con los que hemos colaborado para incrementar la consciencia del TID en habla hispana.

FAQs de Nosotros

¿Estudias Psicología?

Estamos estudiando psicología. Estamos en segundo año. Tenemos licenciatura en animación digital y llevamos varios años trabajando de eso, en desarrollo y diseño de videojuegos, publicidad de videojuegos y contenido geek en general. La salud y los videojuegos son un tema central en nuestra vida

¿El libro que escriben?

No hemos terminado de escribirlo. Parte de lo que quisimos al inicio del canal era luchar contra nuestros miedos para poder volver a escribir. No tenemos fecha para terminarlo ni mucho menos publicarlo.

¿Están tomando terapia?

Yes, estamos con un terapeuta que nos ha funcionado mucho.

¿Toman medicamentos?

Sí, pero preferimos no decir qué tomamos específicamente.

¿Por qué hablas en plural?

Aprendimos a usar el plural para recordarnos que somos un sistema y hacemos todo esto juntos. Si uno de nosotros (alters) tiene su propia opinión usa el singular. No es necesario usar el plural, pero nos ha ayudado mucho para validarnos y para hacernos consciencia constantemente.

¿Puedes ejercer psicología con TID?

Depende de la persona y del área en la que ejerza. Siempre cabe la posibilidad de que tengamos un supervisor que nos diga que tenemos que trabajar más o tenemos que evitar ciertos temas o pacientes si decidimos dar terapia. Pero sí, hay personas con TID que dan terapia.

¿En qué trabajas?

Por cuestiones de covid19 y situaciones fuera de nuestro control ahora estamos solo con freelance y este proyecto.

¿De dónde eres?

México. Actualmente en Ciudad de México

¿Cuántos alters tienes?

Tenemos 8 contados y con nombre. Es posible que más pero no hablaremos de ellos en redes sociales.

¿Cuál fue tu trauma?

No hablamos de temas sensibles de nuestro pasado en este proyecto ni en redes sociales. Fue una condición que incluso hablamos con el terapeuta para iniciar el proyecto. Es un tema que preferimos trabajar en privado, porque aún lo trabajamos en terapia.

¿Puedes recomendar un especialista en TID?

Evitamos dar recomendaciones particulares por el momento mientras no tengamos formas de corroborar a cada persona que recomendamos y que sean un buen match. En el futuro nos gustaría tener una lista de profesionales de trauma. Por el momento, si requieres un profesional puedes buscar en internet especialistas que se dediquen a terapias enfocadas al trauma. Usualmente ellos son quienes tienen más información sobre los trastornos disociativos. Lo que sí podemos recomendar son centros de EMDR, terapias somáticas y los hospitales Ramón de la Fuente y Fray Bernardino en la Ciudad de México

¿Dónde puedo contactarte?

No podemos responder preguntas o situaciones personales, privadas o por crisis porque aún somos estudiantes. Si necesitas ayuda por favor consulta un especialista en tu localidad o busca en internet líneas de ayuda o en tu localidad. Aunque tenemos mucha información teórica, aún no tenemos entrenamiento (eso se da después de la licenciatura).

Para proyectos o sugerencias está nuestro mail longsoulsystem@gmail.com